Conoce a Josefina

Sus amig@s la llaman “Flaca”. Jose es de Mendoza, Argentina, y ha recorrido cinco países: Chile, Ecuador, Perú, Colombia y Panamá. Tiene 26 años y una mochila llena de sueños. Ella planea recorrer el mundo y mientras lucha por salvarlo de nosotr@s mism@s.

Con buena onda desde el principio, la flaca respondió a las preguntas de STC. ¿La querés conocer?

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1- Para romper el hielo. Esta es una pregunta que una profesora me hizo en la facultad, y que dice mucho de la persona. Si conocés a alguien en un ascensor, y sabés que contás con menos de 10 segundos para presentarte, ¿cómo te describirías?.

¡Muy buena pregunta! Definitivamente diría que soy orgullosamente feminista, mochilera, amante de la montaña y llevo la justicia social como bandera. Intento ser en todo momento de mi vida lo más empática posible.

Espero que eso entre en los 10 segundos (risas).

2- ¿Cuál fue tu viaje más largo? ¿Cuánto tiempo duró?

El viaje más largo lo realicé este verano (2018). Hice todo el sur de Chile, siguiendo la ruta 7, conocida como la Carretera Austral. Luego crucé a Argentina e hice Santa Cruz, Tierra del Fuego y una parte de Chubut. Fueron exactamente 45 días.

3- ¿Cuál es tu próximo destino? ¿Tenés algo en mente?

Creo que las personas que, como yo, incluyen “viajar” en la lista de prioridades, siempre tienen viajes en mente, todo el tiempo. Tengo muchas ganas de hacer norte de Chile, cruzar a Bolivia y volver por el norte de Argentina. Pero también estoy dispuesta a cambiar de planes (risas).

Además tengo muchas pero muchísimas ganas de conocer México. Mi meta es conocer toda Latinoamérica antes de cruzar el Atlántico.

 Jose, respirando libertad en Machu Picchu, Perú.

Jose, respirando libertad en Machu Picchu, Perú.

 

4- ¿Te acordás de tu primer viaje sola? ¿A dónde fue? ¿Tenías miedo/ansiedad?

Fue absolutamente inesperado. Habíamos planeado durante un año hacer Colombia y una parte de Venezuela con una amiga, pero la situación de este último, nos hizo cambiar a Panamá. Por cuestiones económicas, nos fue muy difícil concretar este viaje. Lo logramos, hasta ahí todo genial. Partimos después de Navidad, para pasar Año Nuevo allá. Increíble hasta que en una ciudad, recorriendo, nos intoxicamos con agua. A mi se me pasó rápido pero mi amiga se enfermó bastante y tuvo que volver a Argentina. Esto, claramente, no estaba previsto. Todavía quedaban 21 días de viaje. Era un viaje de 38 días. ¿Qué iba a hacer?, ¿volver?.

¿Después de todo el esfuerzo y el anhelo por ese viaje? No, decidí quedarme a pesar de mis miedos e incertidumbres. Cuando ella cambió el pasaje, aproveché y saqué el mío a Panamá casi sin pensarlo. Creo que una vez que tenés el pasaje en mano, el universo conspira para que suceda, y en el transcurso se va viendo.

Además la vida siempre me ha ido mostrando cuán equivocada puedo estar, y cómo todo es un desafío. Los desafíos son constantes, tanto en un viaje como en el día a día.

Habíamos conocido a una mendocina, ella elegía viajar sola siempre, con la que pegamos buena onda e hicimos varias cosas juntas antes de que mi amiga volviera a Mendoza. También formamos grupo con otros argentinos. Me acuerdo que no dejaba de pensar “nunca viajaría sola, realmente hay que tener muchos ovarios”, y estaba muy convencida de eso. Días más tarde me encontraba tragándome todas mis palabras. No fue nada fácil, al volver al hostel la primer noche empecé a sentirme sola y desesperada, no podía dejar de llorar. Pero al final conocí gente maravillosa con quienes seguí viajando, y hasta el día de hoy sigo en contacto. Durante ese viaje, la vida no paraba de sorprenderme y decirme “mirá, se puede, y vos podés, dale”. Luego crucé a Panamá, y volví sola. Ahí me convencí de que puedo, y es hermoso.

 Caminando en Los Frailes, Ecuador.

Caminando en Los Frailes, Ecuador.

5- Qué tipo de sensaciones te acechan antes de un viaje?

Ansiedad, como denominador común previo a cualquier viaje.

Porque con esta pregunta estoy recordando las previas a cada viaje, y siempre fueron distintas, con sentimientos distintos. Diferentes situaciones de la vida en las que me encontraba, distintos pensamientos, cambios, entonces me es difícil generalizar.

También creo que la ansiedad está presente en cada viajer@. La considero una sensación “típica”.

Eso sí, la sensación que más disfruto de viajar es sentir que vuelo, el sentir que estoy volando hacia donde quiero, sentir que todo lo que planifiqué está dando su resultado. Esa satisfacción es tremenda. Para mi nunca fue fácil viajar, entonces la noche previa siempre me digo a mi misma: “lo logré una vez más, por mis propios medios, con mi propio esfuerzo” y ahí es cuando me siento en libertad y siento que vuelo.

6- Creo que todos los viajeros hacemos un click en algún momento de nuestras vidas, y es ahí cuando empezamos a recorrer. ¿Cuál creés que fue el tuyo? ¿Qué te motivó a hacerlo?

¡Qué pregunta! (risas) Creo que mi click fue a la vuelta de Ecuador. ¿Por qué? Porque ese fue mi primer viaje con mochila, y antes de eso no se me cruzaba por la cabeza viajar siempre que tuviera la oportunidad.

Fui a Ecuador con mi mejor amigo, quien lleva recorridos más de 15 países. Y aprendí de él. Hablar todo el tiempo de viajar, de conocer, de romper prejuicios. Eso es fundamental para mi a la hora de viajar. No confiaría en alguien que viaja con prejuicios.

Hoy me explota el cerebro de pensar que el mundo es tan grande, que hay tantas personas por conocer, culturas que ver, paisajes para enamorarse, ciudades donde perderse.

Lamentablemente es muy difícil vivir fuera del sistema, y saber que, al parecer, tenemos sólo una vida con fecha de caducidad, me genera una necesidad urgente: “no sé cuanto tiempo me queda, necesito conocer eso ya”.

Hay tantas realidades distintas, que no podría quedarme sentada mirando eso detrás de una tele, computadora o celular, quiero vivirlo en carne propia.

7- ¿Sos organizada a la hora de viajar? ¿Planificás cada segundo o preferís vivir el día a día?. ¿Y Con el tema dinero? ¿Planeas los gastos o gastás lo menos posible?

Soy un desastre (risas). No planifico nada, vivo el día a día. Siempre tengo una lista de lugares para visitar, pero establezco qué hacer coordinando el tiempo y la plata una vez que llego. Hay lugares que son más costosos que otros, eso también determina cuánto tiempo puedo quedarme y qué cosas ver.

Siempre viajo muy jugada con la plata, precisamente por no ser tan organizada. Por suerte nunca me quedé sin dinero. También he ido aprendiendo a gastar: diferenciar lo que necesito de los gustos, comparar precios, costo-beneficio y demás. Todo es cuestión de experiencia, y siempre se aprenden cosas nuevas.

8- ¿Por dónde empezás a organizar un viaje? ¿Algún tip a tener en cuenta?

Emmm, si. Hasta que no tengo pasaje en mano no puedo organizar nada, entonces analizo todas las posibilidades de tickets aéreos, páginas de aerolíneas, promociones, etcétera. Una vez que compro el pasaje empiezo a organizar el viaje en sí.

Como tip, te puedo decir que siempre saqué pasajes en días semanales, porque los fines de semana suelen ser más caros. Siempre viajé un día martes o miércoles. Y hay aerolíneas low cost que son muy buenas, incluso pagando el extra de equipaje siguen siendo más convenientes.

9- ¿Cuál fue tu último viaje? ¿Te cambió alguna que otra perspectiva?

Mi último viaje fue el más largo. Empezamos por Chile y realizamos un cruce de trekking hacia Argentina terminando en El Chaltén.

Realmente me cambió todo. Fue, de todos mis viajes, el más económico. Acampamos e hicimos dedo, todo a dedo. Repleto de naturaleza, recorrimos parques nacionales, montañas y paisajes increíbles.

Confieso que me enamoré de esta forma de viajar, te pones a prueba todo el tiempo: la paciencia juega un rol fundamental. Rompes con infinitos prejuicios, ves la generosidad de la gente, la solidaridad, la hermandad más allá de cualquier nacionalidad. Fue un cambio tremendo, sin dudas volvería a hacer dedo y llevar carpa y bolsa de dormir. Es un combo explosivo: tenés tu casita vayas a donde vayas (risas).

Conocimos a gente maravillosa, nos volvimos con el corazón lleno de amor y generosidad, te juro que a veces no me creo haber vivido tan increíble viaje. Sin lugar a dudas fue mi preferido.

Adentrarme en bosques, lagunas, montañas impactantes, lugares que te dejan sin palabras, ver la naturaleza en todo su esplendor, agradecer por poder verlo, sentirlo. Desconectarse totalmente del mundo. Sin palabras, recomendado al 100%. Además lo hice con mi mejor amigo, con quien tenemos una conexión sobrenatural (risas).

 La flaca, súper feliz, en El Chaltén.

La flaca, súper feliz, en El Chaltén.

10- Tengo entendido que hiciste voluntariados a cambio de hospedaje mientras viajabas. ¿Qué te pareció esa experiencia?. ¿Cómo lo conseguiste?

Así es. Lo habíamos hablado con mi compañero, pero en el aire, lo dijimos como una idea. Yo no tenía fecha de regreso, podía quedarme más tiempo que él, entonces era probable que lo hiciera.

Como dije anteriormente, la vida nos pone a prueba todo el tiempo. Solía decir que no elegiría trabajar viajando, sino ahorrar y luego irme de viaje. Por lo que una vez más tuve que retractarme (risas). Nos quedamos averiados en el último pueblo de la Carretera Austral, desde donde se realiza el cruce a Argentina. Pero para empezar teníamos que ir donde termina la ruta 7 y tomar una barcaza hasta la frontera. Ésta no estaba saliendo por mal tiempo, hacía dos semanas que no salía. Era lunes y nos pusieron en una lista de espera para el lunes siguiente. Villa O'Higgins es un pueblo muy chico, no nos quedaba casi nada de plata chilena, y teníamos que sobrevivir una semana. Pregunté en un supermercado donde solían contratar a mochileros para limpieza, o para atención en su restaurante y sus cabañas. Eran prácticamente  los dueños del pueblo (risas). Hicimos un acuerdo con Don Bruno y pasamos toda la semana limpiando cabañas y ayudando en la atención y cocina del restaurante. Trabajamos duro, pero conocimos gente muy piola, nos dieron comida y un quincho a cambio, ¡y comimos un montón!. Si bien “perdimos” siete días de viaje para seguir recorriendo, ganamos una muy buena y recomendable experiencia. Además tomamos un montón de cerveza Austral, que es deliciosa (risas).

11- ¿Qué es lo que más te gusta de viajar?

Que pregunta tan difícil, che. Creo que lo que más me gusta es sentirme libre. Cada persona tiene su concepción propia de libertad, no?. Para mí la libertad, entre tantas definiciones que YO le doy, es viajar. Porque viajar es andar libre por ahí, me es difícil quizás explicarlo con palabras. Pero desde que salgo de casa, siento como si me sacara un montón de peso de encima, y no me refiero a la mochila (risas). Como si andara más liviana, como si flotara, ¡o volara!.

Este último viaje, estábamos almorzando en una plaza con todas las mochilas mientras analizábamos en dónde acampar. Y así, de la nada, le dije “siento que esta es mi vida”, lo que nos hizo reír a carcajadas. Pero así lo sentí: a pesar de cualquier complicación que pueda surgir, eso es lo que más me gusta de viajar: sentirme libre sin importar lo que pase en el camino.

 Un poco de Caribe en Panamá.

Un poco de Caribe en Panamá.

12- Qué es lo primero que hacés cuando llegás a un nuevo lugar?

Mmmmm, creo que comer (se ríe). Sí, definitivamente comer. Me ordeno un poco y salgo a comer algo. Ahí planifico mis actividades en ese destino, mientras me alimento voy pensando cómo organizarme. Con el estómago vacío no puedo.

Tocaste el tema de la comida. ¿Algún sabor que hayas descubierto en tus viajes?

Siiiii. Descubrí mi amor por el ají en Perú, por la palta/aguacate en Chile. En el último viaje probé pebre chileno, que lo preparan con tomate, cebolla, cilantro, perejil, ajo, ají verde y rojo, aceite, sal y pimienta. Tortas fritas con pebre, una delicia.

De bebidas: el pisco en Perú, y en Ecuador el “coco loco” (que también lo preparan en Colombia).

13- Se te pone un nuevo destino en la cabeza, necesitás viajar. ¿Qué cosas hacés para ganar dinero extra/guardar dinero para viajar?. ¿Algunas ideas para compartir con viajeros?

El año pasado asistí a unas ferias de tipo americana vendiendo ropa que no usaba para ganar dinero extra. Y también lo hice en mi trabajo: llevaba la ropa y se la vendía a mis compañeras. Y como hago listas para todo, hago listas de las cosas que debo pagar. Si son tarjetas, las saco de la billetera porque soy media compulsiva (risas) y requiero de mucho auto-control. También eso, hago una lista de lo que necesito para viajar, aquellas cosas que tenga que comprar. ¿Auto-control ya lo dije? (se ríe).

 Jose, dos mochilas, y el Fitz Roy de fondo. El Chaltén, Argentina.

Jose, dos mochilas, y el Fitz Roy de fondo. El Chaltén, Argentina.

14- De mujer a mujer. Vivimos en una sociedad llena de prejuicios, y lamentablemente eso nos pone algunas barreras a la hora de viajar. ¿Cómo te sentís con eso? ¿Algo que quieras compartir con aquellas mujeres que tienen el deseo de viajar pero no se animan?

¡Tremenda pregunta! Pero me gustaría agregar algo: no es una sociedad llena sólo de prejuicios, ¡es una sociedad patriarcal!. Te lo digo como feminista que soy. Así que podrás imaginar mi respuesta…

Sí. Y acepto tu corrección, intentaba ser lo más parcial posible (risas)

Como dije anteriormente, al parecer  tenemos sólo esta vida, y tampoco tenemos recuerdos de una pasada. Por ende, es ésto lo que tengo, y yo no quiero vivir bajo una condición de miedo o de subordinación. Las mujeres somos iguales que los hombres: tenemos las mismas condiciones. Podemos viajar solas. Vamos a tener precauciones, sí, pero no me quiero quedar con lo que podría haber sido. Yo salgo, yo me arriesgo, yo vivo. Y a pleno.

Salgan chicas, sí se puede. ¡El mundo está a nuestro pies!.

15- Creo que la familia y los seres queridos juegan un rol muy importante cuando uno está lejos de casa. ¿Cómo reaccionó tu familia cuando te fuiste por primera vez?

Tranquilos, por suerte. Siempre supieron que no puedo quedarme quieta y que odio el encierro. Nunca manifestaron algún tipo de sentimiento triste o negativo. Me apoyan mucho. A veces piensan  que hago cosas muy “locas” (risas) pero me apoyan de todas formas.

16- ¿Tenés alguna anécdota viajera que quieras compartir, algo gracioso que te haya pasado/algo malo de lo que aprendiste/algún viajer@ loc@ que te haya marcado?

Pffff anécdotas miles. Caerme, perderme, emborracharme, conocer gente muy loca, dormir al lado de un río, problemas con los vuelos (tengo como una maldición, siempre me pasa algo con los vuelos). Pero me gustaría compartir algunas cosas de mi último viaje.

A medida que avanzábamos por diferentes parques nacionales de Chile, nos encontrábamos con gente mucho más grande que nosotros. A mi particularmente me llamó la atención, porque me rompió los esquemas el ver a parejas más grandes viajando así.

¿Así cómo?

La mayoría viajaba en bici. Si se daba la oportunidad de hablar con esas personas, lo hacía. Y en esas conversaciones siempre me repetían lo mismo “seguí viajando, es posible, nosotros nos arrepentimos de no haberlo hecho antes”. Juro que me explotaba el cerebro. Muchas personas se arrepienten de no haberlo hecho antes, o haber tomado otro camino. Muy loco. Y vuelvo otra vez a lo mismo: la vida es una sola y que tenemos que aprovecharla al máximo. Mientras sea posible, viajando. Hoy sigo cruzándome con gente que me dice que tengo que seguir y seguir viajando.

 En algún rincón de San Martín de Los Andes, Argentina.

En algún rincón de San Martín de Los Andes, Argentina.

17- ¿Qué #cheaptip compartirías con otros viajeros? Algo que te ayude a gastar menos mientras viajas, o a la hora de comprar un vuelo…

Mmm. Como dije anteriormente, no soy muy buena para esto. Hago lo que me sale en el momento, y dependiendo de la situación. Por ejemplo, cuando estoy más corta de dinero, pienso muchas veces antes de gastar. ¿Realmente me conviene?, ¿necesito esto?, ¿qué es más económico y práctico?. Separo la plata por fajos, lo que hace que tenga control mental del dinero (risas).

A la hora de comprar un vuelo intento sacarlo con 3 meses de anticipación, porque en general son más económicos.

También salgo con comida desde casa: paquete de fideos, azúcar, café, y por supuesto ¡la yerba para el mate!. Otro tip a tener en cuenta es borrar el historial del browser, o busco los vuelos en páginas de incógnito, porque cuando queda registrada la búsqueda, el pasaje generalmente aumenta (a veces, no siempre).

18- Aún falta por recorrer, pero... ¿Tu lugar en el mundo?

Nada como mi Mendoza querida… Y eso que estoy enamorada del sur de Argentina, pero las montañas de Mendoza, su sol, sus parques, su verde. Eso es todo lo que necesito para ser feliz.

 

BUENOS VIAJES, JOSE! GRACIAS POR LA BUENA ONDA!

Seguí sus aventuras en Instagram! @josefina.atiye